Dipepsa se especializa en terapias de pareja

“Una pareja se puede ver afectada por diversos contratiempos a lo largo de su vida. Insatisfacción, incomprensión, celos, cuernos, tirar la toalla etc.” afirman desde este centro de expertos en el desarrollo personal. “Son muchas las razones por las que una pareja decide que necesita apoyo o ayuda y se interesa en comenzar una terapia de pareja, con el fin de sanarla“.

Además, el portal ‘Ashley Madison’, una especie de Tinder para casados, afirmó recientemente que España es el país más infiel de Europa y a nivel mundial se posiciona en quinto lugar, por detrás de EE.UU., Canadá, Australia y Brasil. “La infidelidad representa una de las causas que repercuten en un mayor grado en el bienestar de una pareja, ya que a partir de ser reconocida o descubierta parece que el mundo se nos cae encima y el sentido de toda nuestra relación se desvanece de un plumazo”, afirma la directora del centro

El objetivo de la terapia de pareja es acabar con el ciclo destructivo que se ha ido estableciendo en la relación, sea por el motivo que sea, y encarar los problemas que yacen detrás para que ésta vuelva a ser agradable y placentera. Cada parte de la pareja tiene que trabajar por conseguirlo junto a un psicólogo experto en la materia que escuche e intermedie entre ambas partes. Aquí es donde Dipepsa, con una larga trayectoria en el mundo de la psicología, desarrolla un papel muy importante.

Disponen de tres tipos diferentes de terapia de pareja en Granada, dependiendo del estado de compromiso que exista. En primer lugar, la terapia de pareja, que es una forma de profundizar en la relación incluso si esta va bien, para conocerse mejor mutuamente y prevenir problemas futuros que muchas veces se van dejando o no se hablan, para dar lugar a problemas posteriores. Por otra parte, la psicoterapia marital es otro tipo de terapia de pareja que funciona muy bien cuando los problemas empiezan a aparecer. Cuanto antes se actúe, mayores serán las probabilidades de éxito para salvar la relación.

En último lugar están los casos al borde de la separación o el divorcio, donde el psicólogo actúa como un consejero matrimonial, bien acompañando a la pareja a entenderse mejor en un proceso de separación temporal, antes de dar paso a una decisión final. De ser así, siempre hay vías para lograr divorciarse de una forma respetuosa y cuidada, evitando daños colaterales que pueden afectar también a otras personas del entorno, como por ejemplo, la familia o los hijos.


Fuente original: Comunicae.es.

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