I. Arrizabalaga: La principal dificultad para ayudar a adultos con TDAH es que no saben que lo han tenido

I. Arrizabalaga: La principal dificultad para ayudar a adultos con TDAH es que no saben que lo han tenido

Iker Arrizabalaga, psicólogo, recuerda que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que existe desde la infancia y que afecta también a los adultos. “La principal dificultad para ayudar a los adultos con TDAH es que no saben que siempre lo han tenido”, subraya, a la vez que insiste en que se trata de un trastorno frecuente que hay que entender y desestigmatizar.

La sede del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa (COEGI) en San Sebastián acogerá mañana, jueves 10 de mayo, a las 18,00 horas, una nueva charla-coloquio de su Espacio de Salud y Cuidados bajo el título:Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Síntomas y abordaje, desde la niñez hasta la madurez”.

El ponente será Iker Agirrezabalaga, psicólogo y colaborador de la Asociación de Déficit de Atención con Hiperactividad de Gipuzkoa (ADAHIGI). En la charla, abierta al público hasta completar aforo, se abordarán los síntomas del Trastorno y las diferentes maneras de abordarlo, tanto en la infancia como en la vida adulta.

Los estudios sitúan en torno a un 7% la prevalencia del TDAH en la población infanto-juvenil (1 de cada 25 niños), si bien es un trastorno que existe también en los adultos. Respecto a su evolución, los estudios hablan de un 50-80% de prevalencia durante la adolescencia y de un 30-50% en la edad adulta. Según Iker Agirrezabalaga, en los últimos años se ha producido un aumento de diagnósticos, relacionado con el mayor conocimiento del trastorno por parte de los profesionales y la población en general, “pero es evidente que existe un infra diagnóstico en la infancia y, especialmente, en la edad adulta”, matiza.

El psicólogo explica que la principal dificultad para ayudar a los adultos con TDAH es que “no saben que siempre lo han tenido. A menudo, en la edad adulta viene acompañado de otros síntomas o trastornos de salud mental, lo que se denomina la comorbilidad: trastornos de ansiedad, del estado de ánimo, por consumo de sustancias etc.”

Por ello, insiste en que “es necesario detectar la evolución desde la infancia para poder realizar un diagnóstico al respecto y priorizar qué y cómo se va a abordar”. La manifestación de los síntomas varía según los aprendizajes que haya tenido cada persona, pero el TDAH puede afectar muchas áreas de la vida adulta. “El déficit de atención suele afectar especialmente en el entorno laboral y doméstico y la impulsividad suele generar dificultades de regulación emocional”, explica Iker Arrizabalaga.

Sin embargo, existen tratamientos efectivos para abordar el TDAH mediante la aplicación de diferentes métodos: apoyo psicológico o psicopedagógico, psicoeducación familiar, ayudas o adaptaciones en la escuela. El tratamiento farmacológico está indicado en los casos moderados o graves.

Iker Arrizabalaga incide en concienciar a la población de que “es un trastorno frecuente que hay que entender y desestigmatizar. No se trata de niños maleducados o que no sirven para estudiar, que sean así no es culpa de los padres ni de nadie. Tenemos que aceptar esta diversidad, aprender y facilitarles estrategias para mejorar sus dificultades”. Y añade que “existen muchos adultos que han sido niños con TDAH y llevan una vida plena y feliz”.

Síntomas del TDAH
Respecto a los síntomas, según informa el psicólogo se identifican tres grupos de síntomas que, tras descartar otras posibles causas, afectan a la persona en más de un área de su vida:

Déficit de atención
No presta atención a los detalles o comete errores por descuido, tiene dificultad para mantener la atención, parece no escuchar, tiene dificultad para seguir las instrucciones hasta el final, tiene dificultad con la organización, evita o le disgustan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido, pierde las cosas, se distrae con facilidad y es olvidadizo para las tareas diarias.

Hiperactividad
Mueve o retuerce nerviosamente las manos o los pies, o no se puede quedar quieto en una silla, tiene dificultad para permanecer sentado, corre o se trepa de manera excesiva; agitación extrema en los adultos, dificultad para realizar actividades tranquilamente, actúa como si estuviera motorizado; el adulto frecuentemente se siente impulsado por un motor interno, habla en exceso, responde antes de que se le hayan terminado las preguntas, dificultad para esperar o tomar turnos e interrumpe o importuna a los demás.

Impulsividad
Actúan antes de pensar, precipitan respuestas, dificultades para guardar turnos, interrumpen actividades o conversaciones y dificultades para medir las consecuencias de sus actos.


Fuente original: Comunicae.es.

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